viernes, 20 de marzo de 2015

20 de marzo, no alcanzo a durar el año.


08 de marzo: mi regalo del día de la mujer en principio fue un osito muy lindo. Y en realidad mi regalo fue tu mentira mirándome a los ojos, y aunque preguntara diez veces, ¿Saliste anoche, yo no me voy a enojar? Tu respuesta era NO, pero ya habías pedido que nadie dijera que me estabas mintiendo, “PARA LA BELÉN YO ESTOY EN CASA”. Te repetí muchas veces, si me estas mintiendo yo lo sabré algún día y ya no estaré para ti.
Aunque estábamos en proceso de arreglar las cosas, ser sinceros y entregarnos confianza, tú aun así me seguiste mintiendo.
Si pudieras mirarme a los ojos y ver lo dañada que estoy y el dolor que has provocado en mí, te darías cuenta que si esto se terminó, no fue por mi decisión, fue por tus mentiras. No sirve de nada tapar las mentiras, con cariños y palabras bonitas.
No me busques, porque estarás buscándome 3 o 7 días y luego volverás a tu vida normal, no te mientas a ti mismo, si realmente quisieras estar en una relación, tu vida daría un giro. Cuando las personas no cambian para mejor, no hay nada que hacer. Espero que encuentres a alguien que sea más fuerte que yo y que pueda perdonarte indefinidas veces, yo no soy capaz de tanto.
Por favor, por todo el cariño que te tengo, mírate en un espejo, date cuenta lo que eres, eres mentiroso y no puedes dejar de mentir a los demás, analiza tu vida y cambia esas cosas, porque solo harás sufrir a los demás con esta actitud. Si alguna vez cambias, espero que encuentres una pareja estable y que te entregue tanto como yo y más, pero solo si lo mereces, te lo digo con amor, cambia esas cosas, no llegarás muy lejos así, por favor. Pero debes saber que esa persona no seré yo.
Mi vida, mi cuerpo y mi mente, estuvieron en tus manos, te regale todo de mí, para que hicieras lo que quisieras conmigo, porque me entregue a ti con todo mi corazón, sin importar tu pasado ni todas las cosas que hiciste o dijiste mientras estábamos juntos. Pero piensa por favor, que fue lo que hiciste conmigo.
Me has dañado lo suficiente, mi autoestima, mi confianza, mi valor. Todo esto me ha hecho creer que no valgo nada, que no merezco que alguien “que supuestamente me quiere” me diga la verdad.
Si no eres capaz de darte cuenta de todo lo que te dije, por favor no me respondas, no quiero desilusionarme más de ti. Confío en que algún día serás mejor que ahora.
Estoy acabada y sufriendo mucho, pero he superado cosas muy fuertes, y esto me servirá para aprender, de nuevo.

Gracias por todo Sebastián, con los días olvidaré lo malo, y guardaré para mí, lo bueno que pudo llegar a ser. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario